domingo, 1 de marzo de 2009

La iglesia católica es una farsa


Por Jorge Queirolo Bravo

La iglesia católica es una inmensa farsa dirigida por una pandilla de delincuentes corruptos y mentirosos disfrazados de pastores. ¿Existirán epítetos más adecuados y precisos que éstos para referirse a la jerarquía vaticana? Incluso creo que estoy siendo muy suave, al calificar a esta institución maligna de esa manera tan blanda. Pero son sus seguidores los que tienen la culpa de que ésta sea así, por creer en una sarta de estupideces de grueso calibre, más dignas de una fábula para retardados mentales, que de la realidad imperante y demostrada. ¿Cómo se pueden tragar tanto cuento barato? ¿Desde cuándo una mujer casada puede engendrar hijos y seguir siendo virgen? Esto es lo que continuamente nos dicen de la virgen María, a la que los adherentes a dicho credo tanto veneran. ¿Acaso los fieles católicos no se dan cuenta de que los están engañando descaradamente? ¿No notan que el cristianismo es una tomadura de pelo descomunal?

Lo que en este caso hay que hacer, es abrirle los ojos a la gente y dar a conocer la verdad tal cual es. Solamente así se podrá desenmascarar a esa pieza de teatro burdelesco que es la iglesia católica. El hecho de que haya durado algo más de dos mil años no significa que sea legítima o confiable, sino que únicamente implica que la comedia fue muy bien urdida. En eso sí que han sido unos maestros, y de los buenos. Un rebaño de crédulos e inocentes no constituye una garantía de la veracidad de los dichos del clero, tan sólo revela lo ingenuos y tontos que podemos ser los seres humanos. Da pena ver la desventura de unos pobres individuos desvalidos que, tal como haría una boa hambrienta enroscándose en el frágil cuerpo de su presa que va a tragar, son envueltos con los embustes del clero católico y la fe perniciosa que éste representa. Esos desgraciados seres de los que hablo son los feligreses, cuya cifra afortunadamente va en franco retroceso desde hace años. Que la buena suerte y el raciocinio se apiaden de ellos. La razón es, al fin y al cabo, el peor enemigo de las religiones. ¿No es cierto? ¿Alguien me quiere rebatir?

© Jorge Queirolo Bravo

1 comentario:

NR. dijo...

Es algo que me llevo preguntando desde hace unos años, pero creo que ya es hora de darse cuenta de lo que en realidad es la jerarquía que usa la iglesia. Siempre he pensado que como puede ser que el Papa pueda vivir en tan buen lujo, mientras que otras personas se mueren de hambre, no creen que el Papa debería llevar una vida más humilde.
Yo también creo que la iglesia católica es una farsa, y le doy toda la razón.